Marita desde Chile
Tinta desde España
Dos supernumerarias blogueras



jueves, 31 de marzo de 2011

Leer


Dedicar un tiempo diario a la lectura es una inversión intelectual a largo plazo.

Día a día, página a página, posiblemente sume una cantidad importante de libros leídos cuyo contenido va calando, va edificando, va formando e informando.

La lectura es un ejercicio mental necesario para el desarrollo personal porque todos estamos necesitados de aprender.

Digamos que mientras hay vida hay aprendizaje y por tanto es bueno hacer uso de las herramientas que nos ayudan a adquirir conocimientos.

La lectura continuada en los años, sostenida en el tiempo, va calando lentamente en las pupilas hasta penetrar en el alma.

Me gusta ver cómo la gente lee cuando va en metro, tren, avión o autobús; me gusta verles leer en una cola, o sentados en un parque, o en un sillón de cualquier cafetería.

La gente lee y descubre cosas nuevas que les abren los ojos, que amplían sus horizontes, que les sugieren formas de ser o vivir vistas desde otro ángulo, desde otro prisma, adquiriendo mayor profundidad.

Leer es importante pero más importante es escoger el libro que se lee
.
Ni comemos todo lo que nos ofrecen, ni leemos todo lo que cae en nuestras manos, porque no todo el que escribe un libro tiene capacidad o preparación para aportarnos aquello que necesitamos.

Si buscas buena lectura mi consejo es que te asesores primero.

sábado, 19 de marzo de 2011

Encontrarás Dragones





Por ser hoy un día festivo-y de precepto-las familias suelen hacer planes. Organizar algo que se salga de la rutina, algo que realce el día que se celebra.


Hoy celebramos el día de San José, el papá del Niño Jesús. Ese hombre estupendo a quien Dios confió el cuidado de su Hijo y de María.


Ahora me traslado a aquellos años, a aquella familia y entro en su hogar.

María se está arreglando; ha recogido la casa y está cepillándose el pelo. Duda si ponerse el vestido que le regaló José el día de su boda. No quiere estropearlo pero es tan bonito que su coquetería femenina gana.

José aprovecha el tiempo mientras espera a su mujer. La puerta de la despensa se ha desencajado y está dándole unas puntadas para que se sostenga como Dios manda.

Mientras José y María se preparan para salir, Jesús ya está en la puerta de casa, impaciente y emocionado.

¡Hoy van al cine por primera vez!

Ha oído hablar mucho del cine porque algunos amigos suyos han ido, pero él no acaba de imaginarse cómo puede ser tener frente a frente una pantalla gigante con personas dentro que hablen y vivan una historia.

María ha preparado unos bocadillos y por fin salen de casa.

La película, por ser la primera, no puede ser cualquier película, así que José se ha informado. Le han dicho que esta es buena, muy buena, que les va a encantar. Es comercial, pero tiene mensaje. Tiene acción, amor y aventura, así que promete gustar a todos y además resalta el poder del perdón, un tema clave en la historia de esta Familia.

Han quedado con unos amigos en la plaza, desde allí van todos juntos a la sala de cine, a la primera sala de cine del mundo mundial donde José, María y Jesús van a disfrutar de ENCONTRARÁS DRAGONES.

¡No te la pierdas tú tampoco!

jueves, 17 de marzo de 2011

Cuaresma y mortificaciones pequeñas


Cuaresma es tiempo penitencial, para todos pues todos podemos acompañar al Señor en su camino al Gólgota comenzando por su retiro y ayuno de 40 días en el desierto.

¿Ayuno? ¿Mortificación? Asusta porque pensamos en cosas muy extraordinarias, que no se nos pide a todos, y hasta ahí llegamos, pero hay miles de cositas menudas, pequeños alfilerazos virtuales que podemos ofrecer para hacer compañía a Jesús. Daré algunos ejemplos:

  • No oír radio en el auto.
  • Dejar sin abrir algún programa de internet que nos guste. (¿Carta blanca?)
  • Acostarnos a hora fija, un poco más temprano
  • Levantarnos sin remolonear
  • Dejar las vitrinas para después de Pascua de Resurrección
No estamos exentos de sufrir molestias, que nos llegan sin pedirlas o buscadas, y ofrecerlas con paciencia, con amor y por amor; es cosa de estar atentos y saldrán por decenas los detalles de caridad o de vencimiento personal para hacer la vida más agradable a los demás venciendo comodidades y gustos personales. El Señor estará contento y nosotros también.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Mujeres:dos


He tenido el orgullo de hacer compañía a una buena amiga en el trance de una operación quirúrgica

Cuando despertó de la anestesia dijo: "¡Cómo me quiere Dios!"

Una vez la bajaron a planta, su compañera de habitación hablaba por teléfono con una amiga. La amiga debía estar contándole penas y esta buena mujer dijo: " Qué malamente te está mirando el Señor"

Me chocaron estas dos mujeres.

Mi amiga por la humildad manifiesta de quien se siente querida y por tanto agradecida, y su compañera de cuarto por estar quejosa de Dios.

En la vida diaria muchas veces podemos ser o sentir como estas mujeres.

Claro que puestos a elegir, me quedo con el sentir de la primera, que sin darse cuenta, me dio una lección  de fe...

¡Chapó!-en la segunda acepción de la RAE-

sábado, 5 de marzo de 2011

Sin complejos


Amar sin complejos implica la aceptación de las personales limitaciones.

Amar necesariamente pasa por el "querer-se".

Entonces se hace fácil aceptar el amor que se nos ofrece, al menos esta es mi experiencia.

Pasamos a vivir con naturalidad, a amar con sencillez, a comunicarnos con franqueza, en la medida en que tomamos conciencia de nuestra realidad, de las carencias que tenemos y de los fallos que cometemos a pesar de no querer hacerlos.

Es como una ventana que se abre al mundo,dejando pasar la luz del sol, sin temor a que ilumine la estancia de nuestra alma. 

Así somos y esto es lo que hay. Sin complejos.

Entendiendo esto,perdemos el miedo a que nos conozcan, desechando la esclavitud del aparentar.

Liberados de nosotros mismos, y sabiéndonos querer, nos ponemos en situación de amar a los demás. Al menos eso pienso.

Feliz sábado :)

jueves, 24 de febrero de 2011

Moda: la importancia del vestir

Nuestro estilo de "cubrirnos con ropa" dice mucho en la primera impresión que tenemos unos de otros. Como somos limitados, necesitamos elementos de juicio, y la ropa, la moda, es uno que habla en muchos casos por si solo. Claro, podemos equivocarnos, pero no es lo habitual. La ropa nos protege, no sólo de la intemperie sino de las miradas ajenas, pues no todas las miradas son legítimas ni todas limpias.

San Josemaría  nos dejó como herencia, para que no lo descuidemos y dentro de lo que podamos, que intentemos meternos en ese fascinante mundo que han hecho cautivo personas que no son precisamente los más interesados en destacar lo femenino ni lo bueno de las mujeres que dicen que "visten", pues la tendencia es más a desvestir y a afear. Pareciera que el límite sólo es el catarro y la gripe A1H1 actualmente en las noticias.
¿PUDOR, MODESTIA? ¿qué es eso, por favor?
"El pudor y la modestia son hermanos
pequeños de la pureza"
Camino 128
Hay moda que distingue a quien la usa, te hace especial, llama la atención hacia lo que la persona es por dentro. La hace interesante de descubrir porque se ha elegido bien. De ahí viene la palabra "elegancia". No se te impone desde fuera, tú ELIGES. Eres libre.
Ya que estamos hablando de lo que te cubre -o descubre- me encanta que los clérigos usen sus ropas de tales. Se ven elegantes dentro de su estado de consagrados; y lo más importante es que desde lejos se reconoce su condición y nadie se equivoca, a no ser que alguien quiera ignorar lo que las vestiduras eclesiales desean gritar.

viernes, 18 de febrero de 2011

En 1 minuto se puede hacer

 Mi amiga Luz María venía llegando de Roma donde había estado en una tertulia con don Javier Echevarría, para nosotros el Padre, quién los animaba a no perder oportunidades de hablar de Dios y hacer el apostolado a que estamos llamados los bautizados sólo por serlo.

Ví en primera persona que es posible en tan sólo un minuto, porque al visitar a otra amiga ,enferma en una clínica, llegó la enfermera a tomarle la temperatura, y ella en el breve espacio de poner y sacar un termómetro le habló de Dios y le hizo un par de preguntas simpáticas pero "con garrra" apostólica. 

Nunca se me ha olvidado y lo traigo a colación para no perder tiempo con demasiadas consideraciones; hay que hablar a "tiempo y a destiempo", como recomienda san Pablo. 

El tiempo es breve.

jueves, 10 de febrero de 2011

¿SABES QUE TE QUIERE?


No podemos perder de vista la realidad más consoladora de todas la que existen: Dios nos quiere.

Me quiere-te quiere-con un amor desmedido-infinito-con un amor paciente, un amor entrañable, un amor paternal.

Donde me perdona-te perdona-todo lo que haya hecho-sólo me pide arrepentimiento-y yo me arrepiento.

Me espera, me busca, me sale al encuentro. A veces en forma de amiga, o como mendigo en la calle, o como hijo con problemas...Dios se hace el encontradizo.

No se cansa de mis infidelidades, ni de mis huidas, ni de mis miserias.

De nada se espanta.

Está siempre dispuesto a darme un abrazo y me lo da. Y me envuelvo en sus brazos protectores y lloro en su pecho mis desconsuelos, mis heridas.

Se lo digo bien claro, aunque El puede penetrar mis más ocultos pensamientos: ¡ayúdame!

Y Él me ayuda.

No lo hace quizás, del modo en que se lo pido. No lo hace quizás cuando yo lo estoy pidiendo, pero es que Él sabe más que yo, así que no pongo en duda en ningún momento, que las cosas vienen siendo como son porque así tienen que ser.

Si fuéramos conscientes de cuánto nos quiere Dios...dejaríamos marchar al miedo, acabaríamos con las dudas eternas y por encima de cualquier sentimiento o emoción, descubriríamos el placer de vivir, porque sentirse querido así, con amor pleno y exclusivo, es la más honda de las alegrías, a pesar de los pesares que en esta vida no faltan.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Lecciones de Gerasa

Ayer hemos meditado el evangelio de la misa del día en que se nos contaba la historia del endemoniado de Gerasa del que el Señor sacó una legión de demonios.

"Vete a tu casa, donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti. El se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados"     

Me he detenido largo rato en el mandato de Jesús a quedarse en su sitio y que hiciera apostolado entre los suyos, pese a que el hombre quería seguirlo físicamente de cerca.

A la mayoría de nosotros nos ha dicho lo mismo, y esa es una de las cosas más maravillosas de mi vocación al Opus Dei, poder seguir al Señor en el sitio de siempre. Que el cambio sea en la intención, en el amor que le ponemos a las mismísimas cosas que hacíamos antes, como ilustra el punto 498 de Surco:


"Me escribes en la cocina, junto al fogón. Está comenzando la tarde. Hace frío. A tu lado, tu hermana pequeña —la última que ha descubierto la locura divina de vivir a fondo su vocación cristiana— pela patatas. Aparentemente —piensas— su labor es igual que antes. Sin embargo, ¡hay tanta diferencia!
—Es verdad: antes “sólo” pelaba patatas; ahora, se está santificando pelando patatas"



jueves, 27 de enero de 2011

Me voy


Me voy.
Me retiro.
Necesito desprenderme de todo, de todos.
Quedarme a solas con mi Creador.
Repasar juntos cómo va mi vida.
Qué estoy haciendo bien.
Qué estoy haciendo mal.
Qué estoy dejando de hacer.
Me retiro.
Sólo tres días.
Tres días, la infinitud.
Necesito una puesta en marcha, una revisión de los motores, engrasar las ideas, limpiar el corazón, iluminar el alma. 
Necesito entrar en calor, que los avatares de la vida nos van enfriando el corazón.
Me retiro. Lo necesito.

Me llevo esta oración de San Josemaría en mi maleta:

"Ven oh Santo Espíritu, ilumina mi entendimiento para conocer tus mandatos, fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo, inflama mi voluntad.

He oido tu voz y no quiero endurecerme y resistir diciendo: después, mañana...Nunc Coepi! ¡Ahora! No vaya a ser que el mañana me falte.

¡Oh Espíritu de verdad y sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!

Quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieras, quiero cuando quieras"

miércoles, 19 de enero de 2011

Sospechas, suspicacias y sospechosos con mucho fruto


He estado recordando que una de las primeras personas que me hablaron del Opus Dei fue mi madre. Le interesaba, pero también lo conocía poco o nada y, por curiosa, oía algunas cosas sacadas de contexto que al recordarlas me resultan muy divertidas, como la siguiente:

Mi hermana estudiaba en un centro educacional dirigido por algunas personas de la Obra, de mucho prestigio, y comenzó a cambiar su piedad notablemente. Gracias a eso yo conocí mi vocación, pero mi vieja, al comentarme el cambio -para bien-, me dijo casi en secreto que "rezaban unas oraciones a las doce del mediodía", sin caer en la cuenta que era lo mismísimo que ella, sus hijos y millones en la Iglesia rezábamos en el colegio y siempre: nada menos que el Ángelus que yo tenía casi olvidado.

¡Bendita sospecha de algo raro que me llevó a recuperar el tiempo perdido!

viernes, 14 de enero de 2011

Rosario con pillería (Segunda parte)


Seguimos cada día rezando el santo rosario, y alguien dijo que así tomaba sentido y no era tan aburrido. ¡Qué me han dicho! me tomé de eso para enseñarles algunos trucos para estar bien atentos al rezo, y quedaron encantados y yo, feliz. Les cuento algunos:


  • Al enunciar el misterio que se reza, contemplarlo, es decir MIRAR la escena, ojalá como un personaje más, como nos enseñaba san Josemaría, y lo dijo Juan Pablo II en su encíclica Rosarium Virginis Mariae.
  • Al rezar las avemarías y demás oraciones repetidas, fijarse en una frase, y meditarla durante la decena.
  • Ir poniendo intenciones. Primero a la decena y luego avemaría por avemaría. Ejemplo: Por los sacerdotes. Por los santos sacerdotes, por los tibios, por los tentados, por los desolados, etc.
Quedaron muy contentos y con deseos de rezar ellos también esta devoción cuando llegaran a sus hogares. Ojalá perseveraran. Yo, sigo encomendando pues también me sirvió a mi afinar en rezarlo en forma menos rutinaria.

miércoles, 12 de enero de 2011

Rosario con pillería (Primera parte)


He salido fuera unos días con otras personas que practican poco la fe católica, pero como saben que rezo el rosario, deseaban hacerlo conmigo. Al menos eso dijeron y me bastó para tomar el arma poderosa, como llamaba san Josemaría al rosario  y recorrer sus cuentas.

Rezamos en un sitio que se fue quedando en penumbras lentamente, mientras el sol caía en la playa. Se hizo un ambiente especial, que si bien no es indispensable, ayudó.

Yo lo dirigía y fuimos contemplando cada uno de los misterios con breves comentarios que traté que fueran llenos de doctrina en temas que sabía que necesitaban refuerzo o aclaración. Me escuchaban con atención y yo los encomendaba mientras les sugería modos para poner sus intenciones a los pies de Nuestra Señora para que "importunara" a su Hijo en nuestra representación; por algo es Abogada nuestra, ¿no?

domingo, 9 de enero de 2011

Cumpleaños de Josemaría

Tal día como hoy y durante muchos años gracias a Dios, se vino celebrando en vida de San Josemaría, su cumpleaños.

 Para aquellos que no conozcáis la historia de su infancia, os la recomiendo vivamente ya que está forjada de forma muy impresionante. A cada zarpazo de la vida, más se abrazó a la Cruz,fruto de las enseñanzas que recibió en el seno de su familia.

Supongo que su madre le prepararía una tarta, que soplaría las velas y que le cantarían "cumpleaños feliz" como viene siendo tradicional en las familias españolas.

Hoy quiero recordar este acontecimiento y cerrar el artículo con unas palabras sobre la libertad:

«llevo toda mi vida predicando la libertad personal, con personal responsabilidad. La he buscado y la busco, por toda la tierra, como Diógenes buscaba un hombre. Y cada día la amo más, la amo sobre todas las cosas terrenas: es un tesoro que no apreciaremos nunca bastante»

Ciertamente, San Josemaría era un amante de la libertad y escribió mucho sobre este don, sin el cual, no podríamos avanzar en el amor. Libertad, don de Dios. Muy recomendable:)

sábado, 8 de enero de 2011

Apostolado de la opinión pública

Apostolado irrenunciable en una sociedad moderna. Cualquiera tiene el derecho de opinar y trasmitir sus ideaas, pero con el sello de la buena fe y la verdad, cosa que no siempre ocurre. ¡Vaya si lo sabemos!

¿Qué podemos hacer para restablecerla en el caso de malentendidos o franca persecusióna la Iglesia santa, a la Obra de Dios, a los cristianos en general? No vamos a usar sus armas que no son las nuestras, pero no es cosa de dejar que se diga y haga con nosotros lo que se les ocurra si que al menos digamos claro, fuerte, con mucho respeto ¡y muy rezado! lo que creemos, lo que nos inspira, y aclarar dentro de lo posible los malos mensajes que puedan haber partido de nuestros errores o pecados, que los hay.

Es un apostolado urgente, nadie debiera restarse. Si no sabes escribir un blog, pues comenta, con respeto y argumentos nacidos de tu experiencia, en positivo, dando al opositor la oportunidad de cambiar sin salir humillado ni herido. Tratándolos con caridad puede que reconozcan que se pudieron equivocar y rectificar.

Si te animas, ¡abre un sitio! y si no se te ocurre nada original, copia de otros citando su origen, para difundir más rápido las ideas de Cristo. A más lugares con información católica, más buscadores nos encontrarán. En este sentido, lo que abunda no daña.

Para no alargarme con cosas que otros dicen mejor que yo, les pido que lean la magnífica guia en 10 pasos para influír en internet que nos ha regalado Antonio González de la página Opus Dei al Día. Cuando lo lean, ¡háganle caso!
Hay que ahogar el mal en abundancia de bien.

domingo, 2 de enero de 2011

Un deseo

Iba de compras. Un árbol de Navidad estaba siendo adornado con lazos que la gente escribía. Había que dejar un deseo para el 2011.

No se me ocurría nada, y no será por falta de necesidades personales y ajenas.

Casi todo el mundo recurría al socorrido "paz en el mundo" que está muy bien, pero cómo se consigue...

Yo he dejado colgado mi lazo con este deseo: "Gracia de Dios"

domingo, 26 de diciembre de 2010

¿Segundas oportunidades en el apostolado?


La semilla más pequeña llegará a ser un árbol frondoso, que cobijará pájaros y dará buenos frutos.

He pensado -y dicho- que lo que dejemos de hacer en cuanto a apostolado ya no lo hicimos. Si miráramos para atrás sólo estaría nuestra sombra. No habrá nadie que pueda suplir nuestra omisión. Alguien perseverará en el error, o nunca conocerá al Dios que ama personalmente y nos conoce por nuestros nombres.
Lo he pensado, lo he sentido y me ha pesado, pero de repente, he recordado un comentario al pasar que hizo una jovencita que decía a otra: "Siempre hay una segunda oportunidad en el apostolado"
¿Será así?  Ojalá, porque a veces uno se pone pesimista y piensa en un triste y desinflado " ya nunca más", pero Dios tiene caminos que desconocemos y que nos sorprenden.  ¿Quién puede acortar su poder en éste y otros temas?
A veces he sentido que no me entendían, que ha primado la pereza, la tibieza, el orgullo, la condición social y otras consideraciones cuando algunos han dejado de lado mi esfuerzo apostólico, y el recuerdo de la segunda oportunidad me ayudan a no cejar en la lucha por extender el Reino de Dios a nuestro estilo, por la  amistad y confidencia.
Dice san Josemaría:
Convéncete: cuando se trabaja por Dios, no hay dificultades que no se puedan superar, ni desalientos que hagan abandonar la tarea, ni fracasos dignos de este nombre, por infructuosos que aparezcan los resultados.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Cuánto me quieres?


Una respuesta cristiana bien podría ser, tanto como reces por mí.

Es verdad que hacemos muchas cosas por cariño, que nuestro amor se traduce en muchas obras buenas, de servicio, de delicadeza y atención.

También es verdad que rezar cuesta, pero tenemos a Jesús como un claro ejemplo de que hay que mantenerse en constante diálogo con Dios Nuestro Señor.

Cuando queremos a alguien le llevamos en el pensamiento, en el corazón, y necesariamente para un creyente, ese amor acaba verbalizandose en una humilde oración.

Rezar, ese es el secreto.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¡Vale la pena! Medios de formación


Nadie funciona sin energía, ya sea alimentos o combustibles; tampoco la vida interior, ni en el Opus Dei ni en otras manifestaciones eclesiales, por  eso cuido con mucho esmero los medios de formación que Dios, por medio de su Obra,  me quiere dar.

Tengo todas las semanas una hora -sólo una-  de reunión con nuestra pequeña familia que es nuestro grupo, y una semana cambio eso para asistir a un retiro mensual de dos horas -sólo dos- pero me son indispensables para tener una semana y un mes con el estanque bien cargado de ideas, de meditaciones que llevar a la oración y hacerlas vida. 

Si las aprovecho bien debiera desbordar en el natural apostolado que es la otra cara de la misma moneda de la vocación cristiana corriente. Destaco lo de corriente, porque hay quienes me ven como marciana por intentar esta exigencia evangélica de imitar al maestro y llevar a otros a su presencia, y no saben la felicidad que me da hacer el esfuerzo de vivir este ideal, que como todos conlleva entrega y esfuerzos, grandes o pequeños, pero ¡vale la pena!, como le gustaba decir a nuestro santo Fundador.

domingo, 12 de diciembre de 2010

La caridad más básica es la buena educación


¡Que tenga un buen día! me han dicho, y ya lo voy teniendo. ¿Se siente bien, señora? he preguntado, y me he sentido mejor yo.

Se han saludado dos desconocidos en el ascensor, y me he  alegrado de ver que al menos el estar codo a codo en un recinto mínimo, compartiendo unos  segundos de viaje ha hecho que se recuperara, por un vez,  la entrañable costumbre de saludarse con los congéneres -otros seres humanos- con que nos topamos.

¿Es tan difícil? ¿qué nos pasa? si hasta en misa, cuando nos dan la paz, algunas personas no miran a los ojos y te pasan una especie de pata de pollo de supermercado, fría, lacia y sin fuerzas para un saludo que debiera ser afectuoso con quienes compartimos la fe.

Intentémoslo. Comencemos nosotros a sonreír, que es mortificación gozosa y de probados frutos. Poco a poco se nos subirán de modo natural las comisuras de los labios y agradaremos más a Dios.