Alemamá en su blog ha lanzado una propuesta: escribir un microrrelato de cincuenta palabras. Se lo ha dedicado a Marga.
Yo se lo dedico a ella :)
Apenas recordaba las oraciones que aprendió de labios de su
madre. Toda su vida había corrido desenfrenadamente en dirección contraria. Aquella
tarde, sin embargo, se sentía pequeño y necesitado. Ella ya no estaba pero su
voz seguía viva en su corazón herido y brotó la oración: Jesusito de mi vida…